El acto fue presentado por la Presidenta de la Asociación de Amigos del Museo Dña. Blanca Molet y el Director del Museo del Cortijo de Miraflores y Conservador del Museo del Grabado Germán Borrachero, pudiéndose apreciar la ingente labor de promoción entre la ciudadanía de los fondos del museo, así como de la importancia de sus eventos como dinamización cultural de la ciudad.
sábado, 30 de noviembre de 2013
Maite Lobalzo y Julio Cossío: Museo del Grabado de Marbella
El acto fue presentado por la Presidenta de la Asociación de Amigos del Museo Dña. Blanca Molet y el Director del Museo del Cortijo de Miraflores y Conservador del Museo del Grabado Germán Borrachero, pudiéndose apreciar la ingente labor de promoción entre la ciudadanía de los fondos del museo, así como de la importancia de sus eventos como dinamización cultural de la ciudad.viernes, 29 de noviembre de 2013
Los Niños Nos Ofrecen Un Concierto de Navidad
Actividades de las socias :
Qué sería de la Navidad sin los niños?
Nuestra socia,María Testa nos ofrece esta delicia.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
Celebración Día del Maestro
Hoy 27 de noviembre , es el Día del Maestro.Si alguna profesión se merece un homenaje desde luego es esta.Normalmente mal pagado , maltratado por la Administración y hoy en día en plena crisis de autoridad con los padres.
Me ha encantado este artículo enviado por una socia en la que Albert Camus recuerda a su maestro.El eterno rebelde encontró el primer germen de genialidad y ánimo en su maestro.El texto es del Cultural del País y lo escribe Manuel Vicent.
1. El maestro de escuela y aquel niño
Albert Camus
dedicó el discurso del Premio Nobel, en Estocolmo, a su maestro de
escuela primaria, el señor Germain, y después de la ceremonia le
escribió una carta muy emotiva para expresarle cuánto le debía de ese
honor que acababa de recibir. “Sin usted, sin la mano afectuosa que
tendió al niño pobre que era yo, no hubiera sucedido nada de esto… Sus
esfuerzos, el corazón generoso que usted puso en ello, continuarán
siempre vivos en uno de aquellos escolares, que pese a los años no ha
dejado de ser su alumno agradecido”. Aquel maestro de primaria se había
empeñado en que un alumno lleno de talento, que se llamaba Albert Camus,
estudiara el bachillerato; lo había preparado a conciencia, había
vencido la reticencia de aquella familia de toneleros que se negaba a
darle estudios porque necesitaba que el chaval llevara dinero a casa; el
maestro le acompañó en tranvía al examen de ingreso, esperó el
resultado sentado en un banco en la plaza del instituto y luego se
desvivió para que le concedieran una beca. Era un chico espabilado, hijo
de una madre sordomuda, de un padre muerto en la batalla de Verdun en
la I Guerra Mundial y que crecía en el barrio obrero de Bellcourt en
Argel, entre árabes pobres y franceses subalternos, al cuidado de una
abuela. El maestro señor Germain le contestó a la carta: “Creo conocer
bien al simpático hombrecillo que eras. El placer de estar en clase
resplandecía en toda tu persona. El éxito no se te ha subido a la
cabeza. Sigues siendo el mismo Camus”.
En cualquier tiempo, en cualquier lugar, hubo un niño superdotado que se encontró con un buen maestro como el señor Germain. Por los ventanales de la escuela de un pueblo perdido salía la cantinela de la tabla de multiplicar, con la lluvia en los cristales, según los versos de Machado. Tal vez el niño llegaba a la escuela municipal en invierno atravesando el campo a pie bajo la nevada y en el aula con un dedo lleno de sabañones señalaba en el atlas abierto mares e islas, que a buen seguro nunca podría navegar. O tal vez jugaba en un descampado en las afueras de la ciudad con otros golfillos si más horizonte que el de ser un perdedor el resto de su vida. En cualquier tiempo, en cualquier lugar, hubo un maestro de escuela que un día puso la mano en el hombro de ese niño e hizo todo lo posible para que su talento no se desperdiciara. Convenció a los padres, pobres y analfabetos, de que su hijo debía estudiar y lo preparó personalmente para el ingreso en el instituto.
Hoy es un famoso arquitecto. Tiene 59 años. Ha levantado edificios en Brasil y en Singapur. En el álbum de fotos que contempla ahora junto con sus tres nietos aparece la imagen de un niño muy bien peinado con la raya partida, sonriente, con chaqueta y corbata al lado de un hombre mayor que le pone la mano en el hombro. Los nietos le preguntan quién es ese señor desconocido. Fue la foto que se hizo en el parque el día que aprobó el ingreso en el bachillerato. Todos los éxitos que ha tenido este arquitecto en la vida proceden de aquella mañana en que su destino tomó el sendero apropiado. En la escuela del pueblo quedaron otros compañeros que no pudieron estudiar y que hoy juegan al tute en el hogar del jubilado con gorra y jersey de pico. En el descampado del barrio marginal de la ciudad siguen hoy otros chavales jugando como perros sin collar a merced de la fortuna.
Era un día de junio. El niño se levantó temprano. Su madre le lavó la
cara y el pelo con jabón en una palancana en el corral, le fregó la
roña de las rodillas con un estropajo, le ayudó a vestirse con los
pantalones cortos, la chaqueta, la camisa blanca y la corbata, todo
nuevo, estrenado para el caso. El padre se despidió de su hijo sin
palabras antes de ir al campo a trabajar de jornalero. El maestro
acompañó a este niño en el tren hasta la ciudad. En el vestíbulo del
instituto lo dejó en medio de la ruidosa algarabía de otros niños que
eran vástagos de la burguesía ciudadana. El niño se sentó por primera
vez en un pupitre y esperó las preguntas del examinador. Lengua,
historia, geografía, matemáticas. A la salida del examen el maestro de
escuela se lo llevó a tomar un bocadillo y un refresco a un aguaducho
del parque. Allí posaron juntos para una foto del pajarito con palomas a
los pies. El arquitecto repasa el álbum y recuerda a sus nietos que
aquel día fue el más feliz de su vida. El maestro se llamaba don Manuel y
ya hace mucho tiempo que ha muerto.
En cualquier tiempo, en cualquier lugar, hubo un niño superdotado que se encontró con un buen maestro como el señor Germain. Por los ventanales de la escuela de un pueblo perdido salía la cantinela de la tabla de multiplicar, con la lluvia en los cristales, según los versos de Machado. Tal vez el niño llegaba a la escuela municipal en invierno atravesando el campo a pie bajo la nevada y en el aula con un dedo lleno de sabañones señalaba en el atlas abierto mares e islas, que a buen seguro nunca podría navegar. O tal vez jugaba en un descampado en las afueras de la ciudad con otros golfillos si más horizonte que el de ser un perdedor el resto de su vida. En cualquier tiempo, en cualquier lugar, hubo un maestro de escuela que un día puso la mano en el hombro de ese niño e hizo todo lo posible para que su talento no se desperdiciara. Convenció a los padres, pobres y analfabetos, de que su hijo debía estudiar y lo preparó personalmente para el ingreso en el instituto.
Hoy es un famoso arquitecto. Tiene 59 años. Ha levantado edificios en Brasil y en Singapur. En el álbum de fotos que contempla ahora junto con sus tres nietos aparece la imagen de un niño muy bien peinado con la raya partida, sonriente, con chaqueta y corbata al lado de un hombre mayor que le pone la mano en el hombro. Los nietos le preguntan quién es ese señor desconocido. Fue la foto que se hizo en el parque el día que aprobó el ingreso en el bachillerato. Todos los éxitos que ha tenido este arquitecto en la vida proceden de aquella mañana en que su destino tomó el sendero apropiado. En la escuela del pueblo quedaron otros compañeros que no pudieron estudiar y que hoy juegan al tute en el hogar del jubilado con gorra y jersey de pico. En el descampado del barrio marginal de la ciudad siguen hoy otros chavales jugando como perros sin collar a merced de la fortuna.
En cualquier tiempo, hubo un niño superdotado que se encontró con un buen maestro como el señor Germain
martes, 26 de noviembre de 2013
Participación de AMUM en el Día de Eliminación de la Violencia contra la Mujer
El día de ayer se presentó repleto de actividades significativas para las Socias de AMUM, nuestra presidenta leyó un poema, que reproduzco abajo, en el acto institucional en el que también se guardó un minuto de silencio por las víctimas de la violencia sobre la mujer. Fueron momentos de reflexión y homenaje.
Por la tarde en el Cortijo Miraflores nuestro admirado Doctor José Luís Plaza Chillón disertó profunda y apasionadamente sobre la mujer en la vida y obra de Federico García Lorca. Pudimos apreciar la importancia de la mujer, sus relaciones y su identificación como ser marginal que no pertenece a la élite del hombre, blanco, heterosexual instalado en los puestos de influencia. La mujer de Lorca soporta una sociedad patriarcal y encorsetada pero es díscola, se suicida, desobedece o no se adapta al esquema designado para ella y aunque la mayor parte de las veces acabe en tragedia, sí supone la posibilidad de no resignarse, que de por sí es muy esperanzadora. Fue una conferencias soberbia con contenidos de altura, con apoyo gráfico de gran valor, ya que pudimos apreciar gran cantidad de dibujos de Federico, en todos ellos se podía ver la admiración profunda que el artista tenía por la mujer y cómo este mundo creativo devino en personajes tan tremendos como los de "La Casa de Bernarda Alba", "Yerma" o "Doña Rosita la Soltera"
También pudimos homenajear y hacer un esfuerzo de concienciación desde nuestro respectivos trabajo, Cruz Roja hizo lacitos malva y los repartimos, dando lugar a numerosas conversaciones sobre la lacra que aún sella a nuestra sociedad.
Ana E.Venegas
NO CABEN MÁS ESPERAS
No caben más esperas,
más treguas al destino;
hoy decido poner final a nuestra historia
y volver a empezar yo sola mi camino.
Devuélveme la luz que te llevaste,
la vida y la esperanza que he perdido,
y quédate tú entero y para siempre
el cielo que me habías prometido.
Devuélveme mi voz y mis anhelos,
la voluntad que tuve secuestrada,
las horas que te he dado de mis noches,
el sol que le has robado a mis mañanas.
No caben más esperas, más engaños;
que ya tengo la espera desgastada.
Hoy pongo un rumbo nuevo a mi odisea
y doy por terminada esta batalla.
Atrás queda el silencio y la carcoma,
el desmotivo lento de las tardes,
el ventanal abierto de un deseo
que un día terminó por marchitarse.
Mañana no habrá duda en mi cuaderno,
ni miedo ni nostalgia en mi mirada;
pues tú serás ya parte del pasado
que quedará enterrado entre la nada.
Mª Paz Cerrejón
lunes, 25 de noviembre de 2013
Fallece Doris Lessing
| Una jóven Doris Lessing |
El pasado 17 de noviembre falleció la escritora británica, Doris Lessing.
Ganadora del Premio Nobel en 2007,fué una de las escritoras más influyentes del siglo xx.Nació en Irán y vivió principalmente en Rodesia.Fué opositora permanente del apartheid y la segregación racial.Esto hizo que su obra fuese prohibida en este pais.Fué siempre una rebelde convencida.
Gran parte de su obra está basada en sus propias experiencias en Africa e Inglaterra.Sus personajes femeninos son sensibles y perceptivos y se adentran en temas existenciales.Se le calificó de escritora feminista. Ella siempre rechazó esta denominación, diciendo que el feminismo era una simplificación de la relación entre hombres y mujeres.En su obra más universal" El Cuaderno Dorado"hace un análisis de la personalidad y creatividad femeninas.
Fué una mujer comprometida políticamente.Perteneció al Partido Comunista donde militó activamente.De esta época son sus obras: "Canta la Hierba" e " Hijos de la Violencia".
Ha muerto a los 94 años en plena creatividad.
| Doris Lessing al final de su vida |
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