miércoles, 16 de septiembre de 2020

Conferencia AMUM del Doctor y Catedrático de historia del Arte D. José Miguel Morales Folguera: "Los jardines de El Retiro de Churriana." El jardín barroco privado más importante de España.

 INVITACIÓN:



      La Asociación de Mujeres Universitarias de Marbella le invita a la conferencia a través de Zoom y que es previa al Seminario  "Historia del Jardín" empezará a primeros de octubre.

     El Doctor y Catedrático de historia del Arte D. José Miguel Morales Folguera impartirá esta conferencia y el Seminario que se extenderá por el último trimestre de este año.

     Así que les esperamos el lunes 21 a las 18.30 de este mes para disfrutar de la conferencia sobre los jardines de "El Retiro de Churriana", el jardín barroco más importante de España.


Link de acceso: https://us02web.zoom.us/j/85314637957?pwd=RHFNVWV5blFrdFFleVl2dFEybDdrQT09


Breves notas sobre el profesor y ponente:

     El Dr. José Miguel Morales Folguera realizó sus estudios de Filosofía y Letras en las Universidades de Granada y Sevilla de 1968 a 1973.

    En 1979 obtuvo el doctorado por la Universidad de Málaga. Su tesis recibió el Premio Extraordinario del Doctorado y fue también premiada por el Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba.

    Es catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Málaga.

  De 1985 a 1991 fue director del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Málaga.

  En la actualidad es Director del Grupo de Investigación Tiedpaan-Málaga, reconocido por el Plan Andaluz de Investigación.

   Ha sido invitado y ha recibido numerosas becas para investigar, realizar estancias de investigación y dar cursos y conferencias en universidades españolas y extranjeras –Londres, Toulouse, París, Roma, Nueva Orleans, México, Santa Fe de Bogotá, Colegio de Michoacán en Zamora,- y para participar con ponencias en congresos nacionales e internacionales.

   Es Ciudadano Honorario de las ciudades de Mobile y Nueva Orleans de los Estados Unidos de Norteamérica

  Es Académico de número de la Academia de la Historia de Andalucía, Académico Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, y vocal de la Sociedad Española de Emblemática.

  Sus actividades en el campo de la investigación son múltiples, organizando exposiciones y congresos de ámbito nacional e internacional, y publicando numerosos libros y artículos relacionados con la historia del arte y del patrimonio en Málaga (entre otros Málaga en el siglo XIX. Estudios sobre su paisaje urbano  (1982), La Málaga de los Borbones (1986), Arte clásico y académico en Málaga-1752-1834 (1994), Los jardines históricos de El Retiro (1996) , así como sobre Arte Hispanoamericano, la Fiesta Barroca en Europa y los Jardines Históricos europeos. 

    Cabe destacar que una parte importante de su docencia y de su investigación está relacionada con el campo de los Jardines Históricos. Es profesor de la asignatura de Historia del Jardín, ha presentado ponencias en congresos internacionales, y ha publicado varias obras relacionadas con el tema de los jardines en España, en Europa 

(http://www.historiadelartemalaga.es/jose_miguel_morales/historia_del_jardin) y en Hispanoamérica: Jardines prehispánicos de México en las crónicas de Indias (2004), y La Alameda de Querétaro. Preclaro ejemplo de la Ilustración Americana (2010).


***Esta reunión va a ser grabada.

Si se une a ella, otorga su consentimiento para la posible publicación de la imagen en las redes de AMUM

 

martes, 15 de septiembre de 2020

Veredicto sobre las Becas AMUM 2020


    El pasado viernes 11 de septiembre se reunió la Junta directiva de la Asociación de Mujeres Universitarias de Marbella con su Comisión de Becas para decidir las 7 becarias de este año. La decisión se prolongó por varias horas ante la dificultad pues todas las candidatas tenían unos expedientes brillantísimos y la situación económica familiar requerida.  

    Las becas se han concedido a:

LIDIA ROSADO

LAURA DOMÍNGUEZ

MARÍA MOYA

SONIA GIL

NADIA LOUFTI

MONTSE MONTES

LYDIA PÉREZ

 

El próximo viernes a las 18.00 realizaremos una ceremonia sencilla por Zoom que grabaremos y la subiremos al blog para que la puedan ver todas las socias, colaboradores y amigos.

Los Restos del Día de Kazuo Ishiguru, Tertulia AMUM de septiembre con vídeo


   La Asociación de Mujeres Universitarias de Marbella celebró ayer su tertulia de septiembre en la que trabajó sobre “Los Restos del Día”, obra del Premio Nóbel de Literatura Kazuo Ishiguru.

    La opinión general es que la obra es excelente, con una estructura muy accesible pero sofisticada, con un sobresaliente léxico, un conocimiento de los ambientes británicos, de la Historia Entre Guerras, del concepto macro frente al micro de los sentimientos, las frustraciones, los errores, la dignidad, los valores y el amor. Todo ello en un viaje en el que se sale de las paredes de la sociedad más encorsetadamente británica y se conecta con el pueblo británico, mucho más relajado y sorpresivamente más libre.

    Pero es mejor que veamos la tertulia, también el discurso de aceptación del Nobel de Ishiguru al que se refieren dos de las socias:  


Discurso de aceptación del Premio Nóbel
de Kazuo Ishiguru






jueves, 10 de septiembre de 2020

La Asociación de Mujeres Universitarias de Marbella reconocida como “Institución más comprometida con la mujer” de los X PREMIOS SOLIDARIOS A LA IGUALDAD MDE 2020.

    Estamos muy contentas por el reconocimiento a nuestro trabajo de más de diez años por la justicia social por medio de la igualdad de oportunidades con atención a los retos extras que ha tenido y que tiene en muchos casos la Mujer. Nuestro compromiso es con la Educación Permanente,de la sociedad de nuestra zona de influencia y el acceso de nuestras becarias a la Universidad.

 Mujeres para el diálogo y la educación

Madrid, a 9 de septiembre de 2020

 

Estimada Ana Eugenia:

 

En nombre de la Asociación MUJERES PARA EL DIÁLOGO Y LA EDUCACIÓN, en su calidad de presidenta, tengo el placer de informarle que nuestro Jurado ha tenido a bien concederle el premio en la categoría de la “Institución más comprometida con la mujer” de los X PREMIOS SOLIDARIOS A LA IGUALDAD MDE 2020.

 

Estos PREMIOS nacen en 2011 y son otorgados anualmente, con el objetivo de distinguir y homenajear a aquellas mujeres, hombres, medios de comunicación, empresas e instituciones que, por su trayectoria personal, profesional, empresarial y humana han contribuido a potenciar la figura de la mujer en el mundo, en cuestiones relativas a la igualdad, visibilidad, defensa de sus derechos y conciliación, tanto en el ámbito cultural como socioeconómico.


El Jurado en esta X edición ha estado compuesto por: la Asociación Mujeres para el Diálogo y la Educación, representada por su presidenta, Dª Giovanna G. de Calderón; Círculo de Mujeres de Negocios de Barcelona, representado por su presidenta, Dª Elena Faba; Asociación WOMENCEO, representada por su presidenta, Dª Ana Lamas; Bussines Professional Women (BPW), representada por su presidenta, Dª Silvia Vigata; Federación de Asociaciones de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER), representada por su presidenta, la senadora Dª Carmen Quintanilla; Asociación de Jugadoras de Balonmano (AMBM), representada por su presidenta de honor, Dª Carmen Ayela; Asociación Professional Women´s Network-Madrid (PWN), representada por su presidenta, Dª Miren Polo de Lara; Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas y Empresarias (FEDEPE), representada por Dª Mónica Morado, directora global de proyectos; Asociación Madrileña de Mujeres Directivas y Empresarias (AMMDE), representada por su presidenta, Dª Sara Navarro; Comunidad de Madrid, representada por su Directora General de Igualdad, Dª Carmen Rodríguez; Embajada de Francia, representada por su consejera de Asuntos Sociales, Dª Mireille Jarry; Madrid Foro Empresarial, representado por su presidente, D. Hilario Alfaro ; AUREN BLC, representado por su presidente, D. Javier Cantera; Venta de Aires, representada por su CEO, Dª Cuca García; Pfizer, representado por su coordinadora de género, Dª Susana Fernández; Lider-haz-GO! representada por su cofundadora, Dª María Manzano; ICAI Mujer, representada por su presidenta la empresaria Dª Inmaculada Blázquez; Radio Nacional de España (RNE), representada por su editora de igualdad y directora de contenidos, Dª Paloma Zamorano; Revista Ejecutivos, representada por su editora, Dª Mª Victoria de Rojas; Grupo Zeta, representado por la directora general de Revistas, Dª Charo Izquierdo; Dª Cristina Manzano, periodista y directora de Esglobal, que delega su voto en la presidenta de MDE; Merck España, representada por su directora de Asuntos Corporativos, Dª Ana Polanco, que delega su voto en la presidenta de MDE y el Círculo Empresarial Leonés (CEL), representado por su vicepresidenta, Dª Manoli González que asimismo delega su voto en la presidenta de MDE.


Su incansable labor de promoción del entendimiento y conexión entre las mujeres universitarias del mundo para impulsar su desarrollo educacional, es lo que nos ha llevado a seleccionarla como la candidata perfecta en esta categoría.


Esperando muy ilusionadas su respuesta, aprovecho la ocasión para transmitirle mi más sincera felicitación.

Giovanna G. de Calderón Presidenta de MDE

Nota de Prensa

FALLO DEL JURADO DE LOS X PREMIOS SOLIDARIOS A LA IGUALDAD MUJERES PARA EL DIÁLOGO Y LA EDUCACIÓN 2020 Madrid, 16 de septiembre.- El Jurado de los PREMIOS SOLIDARIOS A LA IGUALDAD DE MUJERES PARA EL DIÁLOGO Y LA EDUCACIÓN (MDE) 2020 se ha reunido el 8 de septiembre, a través de la APP ZOOM, para fallar en su décima edición. Estos PREMIOS son los únicos en España que premian la IGUALDAD de oportunidades entre hombres y mujeres. Nacen en 2011 y son otorgados anualmente con el objetivo de distinguir y homenajear a aquellas mujeres, hombres, medios de comunicación, empresas e instituciones que, por su trayectoria personal, profesional, empresarial y humana han contribuido a potenciar la figura de la mujer en el mundo, en cuestiones relativas a la igualdad, visibilidad, defensa de sus derechos y conciliación, tanto en el ámbito cultural como socioeconómico. Asimismo, tiene otro importante objetivo que es unir al mayor número de asociaciones de mujeres de España. FOTO DE GRUPO DURANTE LA VOTACIÓN DEL JURADO Después de un intenso debate, el jurado ha acordado conceder los galardones en las cinco categorías que recogen sus bases a: • “Mujeres que cambian el mundo” para Dª Mª JOSÉ LÓPEZ GONZÁLEZ Mª JOSÉ LÓPEZ GONZÁLEZ, es abogada especializada en Derecho Deportivo que dedica parte de su actividad a la lucha contra la discriminación que sufren las mujeres en el deporte de élite femenino. En este sentido, ha propuesto un cambio en el reglamento de la Federación de Fútbol para el reconocimiento de las Licencias “P” (profesionales) para el fútbol femenino. Y ha participado en el grupo de trabajo del Anteproyecto de Ley del Deporte (2019), creando un capítulo específico del deporte femenino que rija y contextualice dicha desigualdad. Del mismo modo, ha introducido una regulación específica relacionada con la maternidad y el deporte. Es coautora de varios libros entre los que destacan títulos como “El embarazo como causa de penalización en las deportistas” (2014) o “Mujer, Discriminación y Deporte” (2017). Su labor en la lucha contra la discriminación de las mujeres en el deporte profesional femenino, es lo que nos ha llevado a seleccionarla como la candidata perfecta en esta categoría. • “Hombre que más apoya a las mujeres” para D. FRANCISCO FONSECA MORILLO FRANCISCO FONSECA MORILLO es doctor en Derecho y licenciado en Ciencia Política de formación. Posee una amplia experiencia en el ámbito de las instituciones europeas donde ha desarrollado la mayor parte de su vida profesional, en diferentes Direcciones Generales, ámbitos y niveles. Anteriormente, fue el Director del Área de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía del Ejecutivo, departamento responsable de los temas referentes a la igualdad de género, donde ha desempeñado un papel muy destacado en el apoyo de dichas políticas. Actualmente desempeña las funciones de Director de la Representación de la Comisión Europea en España. Fonseca es un referente y una garantía en el cumplimiento de las políticas de igualdad de la Unión Europea, ofreciendo su apoyo incondicional a numerosas iniciativas a favor de la equidad. Su ejemplo y su trabajo durante más de tres décadas en defensa de las políticas de igualdad en la Unión Europea, es lo que nos han llevado a seleccionarle como el candidato perfecto en esta categoría. • “El medio de comunicación más solidario con las mujeres” para M DE MUJER M DE MUJER, es una sección dentro del programa Sálvame. Esta iniciativa, pionera en la historia de la televisión, es muy reciente, sin embargo, cuenta con mucho respaldo por parte de la audiencia (2 millones de personas aprox.). La sección M de Mujer cuenta con el análisis especializado de la periodista Geles Hornedo. Hacen autocrítica poniendo la lupa sobre las expresiones o situaciones machistas que hayan proferido los tertulianos a lo largo de la semana. Además, explican a la audiencia de manera didáctica qué hay detrás de conceptos feministas que se están normalizando en la sociedad como: micromachismo, techo de cristal, brecha de género, sororidad, cosificación, sexismo, etc. El objetivo de dicha iniciativa es visibilizar y concienciar, tanto a los colaboradores del programa como a la audiencia, de la necesidad imperante de combatir estereotipos machistas que siguen vigentes en la sociedad. Esta necesaria y rompedora iniciativa a favor de la igualdad de oportunidades en un programa de máxima audiencia, es lo que nos ha llevado a seleccionarla como candidata perfecta en esta categoría. • “La Empresa en femenino plural” para CABIFY CABIFY, es una plataforma tecnológica de multimovilidad que pone en contacto a usuarios particulares y empresas con diferentes formas de transporte según sus necesidades. Actualmente, opera en España y numerosos países hispanoamericanos. La igualdad de género es una de sus prioridades como empresa. En 2018 reafirmó su compromiso con la diversidad y la igualdad al unirse al Pacto Mundial de las Naciones Unidas en su `programa Target Gender Equality, el mayor proyecto de Responsabilidad Social Corporativa del mundo. En 2019 ha conseguido que su plantilla sea prácticamente equivalente, contando con un 53,3% de hombres y un 46,7% de mujeres. Cabify está comprometida con incrementar la presencia de mujeres que colaboran como conductoras y, en el marco del Proyecto Mujeres Conductoras, ha unido fuerzas con la entidad financiera BID Invest, para favorecer su presencia en este sector. Su labor de integración del talento femenino en todas las áreas de la entidad, es lo que nos ha llevado a seleccionarla como la candidata perfecta en esta categoría. • “La Institución más comprometida con la mujer” para la ASOCIACIÓN DE MUJERES UNIVERSITARIAS DE MARBELLA (AMUM) ASOCIACIÓN DE MUJERES UNIVERSITARIAS DE MARBELLA (AMUM), está formada por mujeres con titulación académica y promueve el encuentro entre universitarias en ámbitos de la vida laboral, social, educativa, cultural y científica. Preside en la actualidad la Federación Española de Mujeres Universitarias (FEMU) que goza de una larga historia y prestigio a nivel mundial, ya que en 1920, se integró a la FIMU (Federación Internacional de Mujeres Universitarias) gracias al impulso y compromiso de Clara Campoamor y María de Maeztu. Su actividad, se ha centrado en potenciar y reforzar la formación de la mujer joven estudiante, por ser el paso previo para entrar en el mercado laboral. Para lograr ese objetivo han becado y tutelado a más de 40 jóvenes. Su incansable labor de promoción del entendimiento y conexión entre las mujeres universitarias del mundo para impulsar su desarrollo educacional, es lo que nos ha llevado a seleccionarla como la candidata perfecta en esta categoría. La entrega de los X PREMIOS SOLIDARIOS A LA IGUALDAD DE MUJERES PARA EL DIÁLOGO Y LA EDUCACIÓN (MDE) tendrá lugar el viernes 23 de octubre 2020, en el emblemático restaurante Venta de Aires de Toledo (Pº Circo Romano, 35), donde se seguirá un estricto protocolo de seguridad que nos permitirá disfrutar de este evento. MDE espera y desea que estos premios contribuyan a dar visibilidad a la mujer, a crear referentes y a que cada día haya más personas que fomentan el respeto por la equidad para ayudar a construir un mundo mejor, más justo e inclusivo. Ahora más que nunca nos gustaría contar con tu apoyo, por ello mucho te agradeceríamos que nos ayudes en la difusión. Sobre el jurado: El Jurado en esta X edición estaba compuesto por: la Asociación Mujeres para el Diálogo y la Educación, representada por su presidenta, Dª Giovanna G. de Calderón; Círculo de Mujeres de Negocios de Barcelona, representado por su presidenta, Dª Elena Faba; Asociación WOMENCEO, representada por su presidenta, Dª Ana Lamas; Bussines Professional Women (BPW), representada por su presidenta, Dª Silvia Vigata; Federación de Asociaciones de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER), representada por su presidenta, la senadora Dª Carmen Quintanilla; Asociación de Jugadoras de Balonmano (AMBM), representada por su presidenta de honor, Dª Carmen Ayela; Asociación Professional Women´s Network-Madrid (PWN), representada por su presidenta, Dª Miren Polo de Lara; Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas y Empresarias (FEDEPE), representada por Dª Mónica Morado, directora global de proyectos; Asociación Madrileña de Mujeres Directivas y Empresarias (AMMDE), representada por su presidenta, Dª Sara Navarro; Comunidad de Madrid, representada por su Directora General de Igualdad, Dª Carmen Rodríguez; Embajada de Francia, representada por su consejera de Asuntos Sociales, Dª Mireille Jarry; Madrid Foro Empresarial, representado por su presidente, D. Hilario Alfaro ; AUREN BLC, representado por su presidente, D. Javier Cantera; Venta de Aires, representada por su CEO, Dª Cuca Díaz; Pfizer, representado por su coordinadora de género, Dª Susana Fernández; Lider-haz-GO! representada por su cofundadora, Dª María Manzano; ICAI Mujer, representada por su presidenta la empresaria Dª Inmaculada Blázquez; Radio Nacional de España (RNE), representada por su editora de igualdad y directora de contenidos, Dª Paloma Zamorano; Revista Ejecutivos, representada por su editora, Dª Mª Victoria de Rojas; Grupo Zeta, representado por la directora general de Revistas, Dª Charo Izquierdo; Dª Cristina Manzano, periodista y directora de Esglobal, que delega su voto en la presidenta de MDE; Merck España, representada por su directora de Asuntos Corporativos, Dª Ana Polanco, que delega su voto en la presidenta de MDE y el Círculo Empresarial Leonés (CEL), representado por su vicepresidenta, Dª Manoli González que asimismo delega su voto en la presidenta de MDE. Sobre la asociación MDE es una asociación, independiente y sin ánimo de lucro, que nace en 2005 para fortalecer a la mujer a través de la educación, defender sus derechos e impulsar la igualdad, así como promocionar el acercamiento a las diferentes culturas. Ha sido declarada de Utilidad Pública (Nº 584267) por el Ministerio del Interior, y actúa tanto a nivel nacional como internacional. Ha creado los CURSOS GRATUITOS DE MUJER Y LIDERAZGO y de HERRAMIENTAS DIGITALES. Durante el confinamiento ha realizado 36 talleres destinados a reforzar la autoestima, el emprendimiento y las herramientas digitales. Asimismo, creo el “ESPACIO DE POESÍA 2020”. Todas estas actividades se pueden visionar en nuestro canal de YouTube. Entre los proyectos de sensibilización, destacan los PREMIOS SOLIDARIOS A LA IGUALDAD MDE. En investigación, desde 2010 se lleva a cabo el ENCUENTRO ANUAL EURO-MEDITÉRRANEO DE MUJERES LÍDERES EN LA EMPRESA Y EN LA POLÍTICA con el apoyo de la U.E. Asimismo, por tercer año consecutivo, presentará en 2021 su iniciativa MUJER Y TURISMO, siendo la primera asociación de mujeres que en 39 años ha logrado un stand en FITUR. En 2020 creó los Premios TOURISM WOMEN FRIENDLY (TWF), con dos categorías: “AL MEJOR DESTINO” y “A LA MEJOR EXPERIENCIA”. Desde su creación, ha organizado y participado en más de doscientos foros de distinta índole en defensa de la mujer, muchos de ellos internacionales, en países como Francia, Bélgica, Turquía, Yemen, Marruecos, Túnez o Uzbekistán. Igualmente ha participado en actividades de cooperación en Haití, Panamá y Kenia. Si desea más información en: Teléfono: 697 50 63 55 E-mail: coordinacion@mde.org.es Web: www.mde.org.es

 












miércoles, 9 de septiembre de 2020

Día Internacional de la alfabetización

   

El día 8 de Septiembre fue designado Día de la Alfabetización por la Organización de Ciencia y Cultura de la NACIONES UNIDAS (UNESCO ) en 1966, con el fin de resaltar la importancia de la alfabetización de los individuos de todo el mundo.

 La reciente crisis originada por el CoVid -19, ha  afectado negativamente el acceso a la alfabetización a los más vulnerables,especialmente mujeres y chicas jóvenes debido al cierre de colegios.


   También ha afectado de forma severa a los Profesores en todo el mundo.

GWI confirma que, a pesar de que el 70% de los países de los que se dispone de estadísticas haya erradicado casi el analfabetismo   entre los jóvenes, sin embargo, en varios países como en Africa Central y Occidental, los datos de alfabetización aún son menos del 50 del 50% ( UNICEF 2019).

 

 GWI subraya que no sólo es importante pertenecer al mundo escolarizado, sino también, tener acceso a una educación a los más altos niveles.


Este año el tema proclamado por la UNESCO , se centra principalmente en :

ALFABETIZACIÓN DE LA ENSEÑANZA Y EL APRENDIZAJE en tiempo de pandemia ,y llegar más allá centrando el foco en el  papel de EDUCADORES y cambios de PEDAGOGÍAS .

 

GWI recuerda el crucial papel de los Educadores y de sus profesores como agentes directos en su papel de apoyo a la mejora en las mujeres y chicas jóvenes.


 

    La Alfabetización permite a jóvenes y adultos, especialmente mujeres y chicas jóvenes, la contribución total a la comunidad y la adquisición de habilidades para su futura vida Profesional y Personal.

 

 

Traducción Mercedes Osorio. (CRI)




Recordamos a Paulo Freire:


    El método de alfabetización del Profesor Paulo Freire. Un hombre que creía en el poder de la educación como herramienta para la justicia y la igualdad. Amén de ideologías, su teoría y su experiencia en Brasil es digna de ser conocida.

APRENDER A DECIR SU PALABRA.
EL MÉTODO DE ALFABETIZACIÓN DEL PROFESOR PAULO FREIRE
ERNANI MARIA FIORI
Paulo Freire es un pensador comprometido con la vida; no piensa ideas, piensa la existencia. Es también educador: cobra existencia su pensamiento en una pedagogía en que el esfuerzo totalizador de la “praxis” humana busca, en la interioridad de ésta, re-totalizarse como “práctica de la libertad”. En sociedades cuya dinámica estructural conduce a la dominación de las conciencias, “la pedagogía dominante es la pedagogía de las clases dominantes”. Los métodos de opresión no pueden, contradictoriamente, servir a la liberación del oprimido. En esas sociedades, gobernadas por intereses de grupos, clases y naciones dominantes, “la educación como práctica de la libertad” postula necesariamente una “pedagogía del oprimido”. No pedagogía para él, sino de él. Los caminos de la liberación son los del mismo oprimido que se libera: él no es cosa que se rescata sino sujeto que se debe autoconfigurar responsablemente. La educación libertadora es incompatible con una pedagogía que, de manera consciente o mistificada, ha sido práctica de dominación. La práctica de la libertad sólo encontrará adecuada expresión en una pedagogía en que el Oprimido tenga condiciones de descubrirse y conquistarse, reflexivamente, como sujeto de su propio destino histórico. Una cultura tejida con la trama de la dominación, por más generosos que sean los propósitos de sus educadores, es una barrera cerrada a las posibilidades educacionales de los que se suban en las subculturas de los proletarios y marginales. Por el contrario, una nueva pedagogía enraizada en la vida de esas subculturas, a partir de ellas y con ellas, será un continuo retornar reflexivo sus propios caminos de liberación; no será simple reflejo, sino reflexiva creación y recreación, un ir adelante por esos caminos: “método”, “práctica de la libertad”, que, por ser tal, esta intrínsecamente incapacitado para el ejercicio de la dominación. La pedagogía del oprimido es, pues, liberadora de ambos, del oprimido y del opresor. Hegelianamente diríamos: la verdad del opresor reside en la conciencia del oprimido.

Así aprehendemos la idea fuente de dos libros en que Paulo Freire traduce, en forma de lúcido saber sociopedagógico, su grande y apasionante experiencia de educador. Experiencia y saber que se dialectizan, densificándose, alargándose, dándonos cada vez más el contorno y el relieve de su profunda intuición central; la del educador de vocación humanista que, al inventar sus técnicas pedagógicas, redescubre a través de ellas el proceso histórico en que y por que se constituye la conciencia humana. El proceso a través del cual la vida se hace historia. O, aprovechando una sugerencia de Ortega, el proceso en que la vida coma biología pasa a ser vida como biografía.

Tal vez sea ése el sentido más exacto de la alfabetización: aprender a escribir su vida, como autor y como testigo de su historia —biografiarse, existenciarse, historizarse. Por esto, la pedagogía de Paulo Freire, siendo método de alfabetización, tiene como su idea animadora toda una dimensión humana de la “educación como práctica de la libertad”, lo que en régimen de dominación sólo se puede producir y desarrollar en la dinámica de una “pedagogía del oprimido”.

Las técnicas de dicho método acaban por ser la esterilización pedagógica del proceso en que el hombre constituye y conquista, históricamente, su propia forma: la pedagogía se hace antropología. Esa conquista no se iguala al crecimiento espontáneo de los vegetales: se implica en la ambigüedad de la condición humana, se complica en las contradicciones de la aventura histórica, se explica, o mejor dicho, intenta explicarse en la continua recreación de un mundo que, al mismo tiempo, obstaculiza y provoca el esfuerzo de la superación liberadora de la conciencia humana. La antropología acaba por exigir y comandar una política.

Es lo que pretendemos insinuar en tres chispazos. Primero: el movimiento interno que unifica los elementos del método y los excede en amplitud de humanismo pedagógico. Segundo; ese movimiento reproduce y manifiesta el proceso histórico en que el hombre se reconoce. Tercero: los posibles rumbos de ese proceso son proyectos posibles y, por consiguiente, la concienciación no sólo es conocimiento o reconocimiento, sino opción, decisión, compromiso.

Las técnicas del método de alfabetización de Paulo Freire, aunque valiosas en sí, tomadas aisladamente no dicen nada del método mismo. Tampoco se juntaron eclécticamente según un criterio de simple eficiencia técnico-pedagógica. Inventadas o reinventadas en una sola dirección del pensamiento, resultan de la unidad que se trasluce en la línea axial del método y señala el sentido y el alcance de su humanismo: alfabetizar es concienciar.

Un mínimo de palabras con una máxima polivalencia fonémica es el punto de partida para la conquista del universo vocabular. Estas palabras, oriundas del propio universo vocabular del alfabetizando, una vez transfiguradas por la critica, retornan a él en acción transformadora del mundo. ¿Cómo salen de su universo y cómo vuelven a él?

Una investigación previa explora el universo de las palabras habladas en el medio cultural del alfabetizando. De ahí se extraen los vocablos de más ricas posibilidades fonémicas y de mayor carga semántica. Ellos no sólo permiten un rápido dominio del universo de la palabra escrita sino también el compromiso más eficaz (“engajamento”) de quien los pronuncia, con la fuerza pragmática que instaura y transforma el mundo humano.

Estas palabras son llamadas generadoras porque, a través de la combinación de sus elementos básicos, propician la formación de otras. Como palabras del universo vocabular del alfabetizando, son significadores constituidas en sus comportamientos, que configuran situaciones existenciales o se configuran dentro de ellas. Tales significaciones son codificadas plásticamente en cuadros, diapositivas, films, etc., representativos de las respectivas situaciones que, de la experiencia vivida del alfabetizando, pasan al mundo de los objetos. El alfabetizando gana distancia para ver su experiencia, “ad-mira”. En ese mismo instante, comienza a descodificar.

La descodificación es análisis y consecuente reconstitución de la situación vivida: reflejo, reflexión y apertura de posibilidades concretas de pasar más allá. La inmediatez de la experiencia, mediada por la objetivación se hace lúcida, interiormente, en reflexión a si misma y crítica anunciadora de nuevos proyectos existenciales. Lo que antes era enclaustrado, poco a poco se va abriendo; “la conciencia pasa a escuchar los llamados que la convocan siempre más allá de sus limites: se hace critica”.

Al objetivar su mundo, el alfabetizando se reencuentra en él, reencontrándose con los otros y en los otros, compañeros de su pequeño “circulo de cultura”. Se encuentran y reencuentran todos en el mismo mundo común y, de la coincidencia de las intenciones que los objetivan, surgen la comunicación, el diálogo que critica y promueve a los participantes del círculo. Así juntos recrean críticamente su mundo: lo que antes los absorbía, ahora lo pueden ver al revés. En el círculo de cultura, en rigor, no se enseña, se aprende con “reciprocidad de conciencias”; no hay profesor, sino un coordinador, que tiene por función dar las informaciones solicitadas por los respectivos participantes y propiciar condiciones favorables a la dinámica del grupo, reduciendo al mínimo su intervención directa en el curso del diálogo.

La “codificación” y la “descodificación” permiten al alfabetizando integrar la significación de las respectivas palabras generadoras en su contexto existencial: él la redescubre en un mundo expresado por su comportamiento. Cobra conciencia de la palabra como significación que se constituye en su intención significante, coincidente con intenciones de otros que significan el mismo mundo. Este, el mundo, es el lugar de encuentro de cada uno consigo mismo y con los demás.

A esta altura del proceso, la respectiva palabra generadora puede ser, ella misma, objetivada como combinación de fonemas susceptibles de representación gráfica. El alfabetizando ya sabe que la lengua también es cultura, de que el hombre es sujeto: se siente desafiado a develar los secretos de su constitución a partir de la construcción de sus palabras, también ellas construcción de su mundo. Para ese efecto, como también para la descodificación de las situaciones significativas por las palabras generadoras es de particular interés la etapa preliminar del método, que aún no habíamos mencionado. En esta etapa, el grupo descodifica varias unidades básicas, codificaciones sencillas y sugestivas, que dialógicamente descodificadas, van redescubriendo al hombre como sujeto de todo proceso histórico de la cultura y, obviamente, también de la cultura letrada. Lo que el hombre habla y escribe, y cómo habla y escribe, es todo expresión objetiva de su espíritu. Por esto, el espíritu puede rehacer lo hecho, en este redescubrir el proceso que lo hace y lo rehace.

Así, al objetivar una palabra generadora (primero entera y después descompuesta en sus elementos silábicos) el alfabetizando ya está motivado para no sólo buscar el mecanismo de su recomposición y de la composición de nuevas palabras, sino también para escribir su pensamiento. La palabra generadora, aunque objetivada en su condición de simple vocablo escrito, no puede liberarse nunca más de su dinamismo semántico y de su fuerza pragmática, de que el alfabetizando tomó conciencia en la respectiva descodificación critica.

No se dejará, entonces, aprisionar por los mecanismos de la composición vocabular. Y buscará nuevas palabras, no para coleccionarlas en la memoria, sino para decir y escribir su mundo, su pensamiento, para contar su historia. Pensar el mundo es juzgarlo; la experiencia de los círculos de cultura muestra que el alfabetizando, al comenzar a escribir libremente, no copia palabras sino expresa juicios. Estos, de cierta manera, intentan reproducir el movimiento de su propia experiencia; el alfabetizando, al darles forma escrita, va asumiendo gradualmente la conciencia de testigo de una historia de que se sabe autor. En la medida en que se percibe testigo de su historia, su conciencia se hace reflexivamente más responsable de esa historia.

El método Paulo Freire no enseña a repetir palabras ni se restringe a desarrollar la capacidad de pensarlas según las exigencias lógicas del discurso abstracto; simplemente coloca al alfabetizando en condiciones de poder replantearse críticamente las palabras de su mundo, para, en la oportunidad debida, saber y poder decir su palabra.

Esto es porque, en una cultura letrada, ese alfabetizando aprende a leer y a escribir, pero la intención última con que lo hace va más allá de la mera alfabetización. Atraviesa y anima toda la empresa educativa, que no es sino aprendizaje permanente de ese esfuerzo de totalización jamás acabado, a través del cual el hombre intenta abrazarse íntegramente en la plenitud de su forma. Es la misma dialéctica en que cobra existencia el hombre. Mas, para asumir responsablemente su misión de hombre, ha de aprender a decir su palabra, porque, con ella, se constituye a si mismo y a la comunión humana en que él se constituye; instaura el mundo en que él se humaniza, humanizándolo.

Con la palabra el hombre se hace hombre. Al decir su palabra, el hombre asume conscientemente su esencial condición humana. El método que le propicia ese aprendizaje abarca al hombre todo, y sus principios fundan toda la pedagogía, desde la alfabetización hasta los más altos niveles del quehacer universitario.

La educación reproduce de este modo, en su propio plano, la estructura dinámica y el movimiento dialéctico del proceso histórico de producción del hombre. Para el hombre, producirse es conquistarse, conquistar su forma humana. La pedagogía es antropología.

Todo fue resumido por una simple mujer del pueblo en un circulo de cultura, delante de una situación presentada en un cuadro: “Me gusta discutir sobre esto porque vivo así. Mientras vivo no veo. Ahora sí, observo cómo vivo”.

La conciencia es esa misteriosa y contradictoria capacidad que el hombre tiene de distanciarse de las cosas para hacerlas presente., inmediatamente presentes. Es la presencia que tiene el poder de hacer presente; no es representación, sino una condición de presentación. Es un comportarse del hombre frente al medio que lo envuelve, transformándolo en mundo humano. Absorbido por el medio natural, responde a estímulos; y el éxito de sus respuestas se mide por su mayor o menor adaptación: se naturaliza. Alejado de su medio vital, por virtud de la conciencia, enfrenta las cosas, objetivándolas, y se enfrenta con ellas, que dejan de ser simples estímulos para erigirse en desafíos. El medio envolvente no lo cierra, lo limita; lo que supone la conciencia del más allá del límite. Por esto, porque se proyecta intencionalmente más allá del límite que intenta encerrarla, la conciencia puede desprenderse de él, liberarse y objetivar, transustanciado, el medio físico en mundo humano.

La “hominización” no es adaptación: el hombre no se naturaliza, humaniza al mundo. La “hominización” no es sólo un proceso biológico, sino también historia.La intencionalidad de la conciencia humana no muere en la espesura de un envoltorio sin reverso. Ella tiene dimensión siempre mayor que los horizontes que la circundan. Traspasa más allá de las cosas que alcanza y, porque las sobrepasa, puede enfrentarlas como objetos.

La objetividad de los objetos se constituye en la intencionalidad de la conciencia, pero, paradójicamente, ésta alcanza en lo objetivado lo que aún no se objetivó: lo objetivable. Por lo tanto, el objeto no es sólo objeto sino, al mismo tiempo, problema: lo que está enfrente, como obstáculo e interrogación. En la dialéctica constituyente de la conciencia, en que ésta se acaba de hacer en la medida en que hace al mundo, la interrogación nunca es pregunta exclusivamente especulativa: en el proceso de totalización de la conciencia, es siempre provocación que la incita a totalizarse. El mundo es espectáculo, pero sobre todo convocación. Y, como la conciencia se constituye necesariamente como conciencia del mundo, ella es pues, simultánea e implícitamente, presentación y elaboración del mundo.

    La intencionalidad de la conciencia humana no muere en la espesura de un envoltorio sin reverso. Ella tiene dimensión siempre mayor que los horizontes que la circundan. Traspasa más allá de las cosas que alcanza y, porque las sobrepasa, puede enfrentarlas como objetos.

La objetividad de los objetos se constituye en la intencionalidad de la conciencia, pero, paradójicamente, ésta alcanza en lo objetivado lo que aún no se objetivó: lo objetivable. Por lo tanto, el objeto no es sólo objeto sino, al mismo tiempo, problema: lo que está enfrente, como obstáculo e interrogación. En la dialéctica constituyente de la conciencia, en que ésta se acaba de hacer en la medida en que hace al mundo, la interrogación nunca es pregunta exclusivamente especulativa: en el proceso de totalización de la conciencia, es siempre provocación que la incita a totalizarse. El mundo es espectáculo, pero sobre todo convocación. Y, como la conciencia se constituye necesariamente como conciencia del mundo, ella es pues, simultánea e implícitamente, presentación y elaboración del mundo.

    Distanciándose de su mundo vivido, problematizándolo, “descodificándolo” críticamente, en el mismo movimiento de la conciencia, el hombre se redescubre como sujeto instaurador de ese mundo de su experiencia. AI testimoniar objetivamente su historia, incluso la conciencia ingenua acaba por despertar críticamente, para identificarse como personaje que se ignoraba, siendo llamada a asumir su papel. La conciencia del mundo y la conciencia de sí crecen juntas y en razón directa; una es la luz interior de la otra, una comprometida con otra. Se evidencia la intrínseca correlación entre conquistarse, hacerse más uno mismo, y conquistar el mundo, hacerlo más humano. Paulo Freire no inventó al hombre; sólo piensa y practica un método pedagógico que procura dar al hombre la oportunidad de redescubrirse mientras asume reflexivamente el propio proceso en que él se va descubriendo, manifestando y configurando: “método de concienciación”.

Pero nadie cobra conciencia separadamente de los demás. La conciencia se constituye como conciencia del mundo. Si cada conciencia tuviera su mundo, las conciencias se ubicarían en mundos diferentes y separados, cual nómadas incomunicables. Las conciencias no se encuentran en el vacío de sí mismas, porque la conciencia es siempre, radicalmente, conciencia del mundo. Su lugar de encuentro necesario es el mundo que, si no fuera originariamente común, no permitiría la comunicación. Cada uno tendrá sus propios caminos de entrada en este mundo común, pero la convergencia de las intenciones que la significan es la condición de posibilidad de las divergencias de los que, en él, se comunican. De no ser así, los caminos serían paralelos e intraspasables, las conciencias no son comunicantes porque se comunican; al contrario, se comunican porque son comunicantes. La intersubjetividad de las conciencias es tan originaria cuanto su mundanidad o su subjetividad. En términos radicales, podríamos decir, en lenguaje ya no fenomenológico, que la intersubjetividad de las conciencias es la progresiva concienciación, en el hombre, del “parentesco ontológico” de los seres en el ser. Es el mismo misterio que nos invade y nos envuelve, encubriéndose y descubriéndose en la ambigüedad de nuestro cuerpo consciente.

    En la constitución de la conciencia, mundo y conciencia se presentan como conciencia del mundo o mundo consciente y, al mismo tiempo, se oponen como conciencia de sí y conciencia del mundo. En la intersubjetividad, las conciencias también se ponen como conciencias de un cierto mundo común y, en ese mismo mundo, se oponen como conciencia de sí y conciencia de otro. Nos comunicamos en la oposición, única vía de encuentro para conciencias que se constituyen en la mundanidad y en la intersubjetividad.

El monólogo, en cuanto aislamiento, es la negación del hombre. Es el cierre de la conciencia mientras que la conciencia es apertura. En la soledad, una conciencia que es conciencia del mundo, se adentra en sí, adentrándose más en su mundo que, reflexivamente, se hace más lúcida mediación de la inmediatez intersubjetiva de las conciencias. La soledad y no el aislamiento, sólo se mantiene en cuanto se renueva y revigoriza en condiciones de diálogo.

El diálogo fenomenaliza e historiza la esencial intersubjetividad humana; él es relacional y en él nadie tiene la iniciativa absoluta. Los dialogantes “admiran” un mismo mundo; de él se apartan y con él coinciden: en él se ponen y se oponen. Vemos que, de este modo, la conciencia adquiere existencia y busca planificarse. El diálogo no es un producto histórico, sino la propia historización. Es, pues, el movimiento constitutivo de la conciencia que, abriéndose a la finitud, vence intencionalmente las fronteras de la finitud e, incesantemente, busca reencontrarse más allá de sí misma. Conciencia del mundo, se busca ella misma en un mundo que es común; porque este mundo es común, buscarse a sí misma es comunicarse con el otro. El aislamiento no personaliza porque no socializa. Mientras más se intersubjetiva, más densidad subjetiva gana el sujeto.

La conciencia y el mundo no se estructuran sincrónicamente en una conciencia estática del mundo: visión y espectáculo. Esa estructura se funcionaliza diacrónicamente en una historia. La conciencia humana busca conmensurarse a sí misma en un movimiento que transgrede, continuamente, todos sus límites. Totalizándose más allá de sí misma, nunca llega a totalizarse enteramente, pues siempre se trasciende a sí misma. No es la conciencia vacía del mundo que se dinamiza, ni el mundo es simple proyección del movimiento que la constituye como conciencia humana. La conciencia es conciencia del mundo: el mundo y la conciencia, juntos, como conciencia del mundo, se constituyen dialécticamente en un mismo movimiento, en una misma historia. En otras palabras: objetivar el mundo es historizarlo, humanizarlo. Entonces, el mundo de la conciencia no es creación sino elaboración humana. Ese mundo no se constituye en la contemplación sino en el trabajo.

    En la objetivación aparece, pues, la responsabilidad histórica del sujeto. Al reproducirla críticamente, el hombre se reconoce como sujeto que elabora el mundo; en él, en el mundo, se lleva a cabo la necesaria mediación del autorreconocimiento que lo personaliza y le hace cobrar conciencia, como autor responsable de su propia historia. El mundo se vuelve proyecto humano: el hombre se hace libre. Lo que parecería ser apenas visión es, efectivamente, “provocación”; el espectáculo, en verdad, es compromiso.

Si el mundo es el mundo de las conciencias intersubjetivas, su elaboración forzosamente ha de ser colaboración. El mundo común mediatiza la originaria intersubjetivación de las conciencias: el autorreconocimiento se “plenifica” en el reconocimiento del otro; en el aislamiento la conciencia se “nadifica”. La intersubjetividad, en que las conciencias se enfrentan, se dialectizan, se promueven, es la tesitura del proceso histórico de humanización. Está en los orígenes de la “hominización” y contiene las exigencias últimas de la humanización. Reencontrarse como sujeto y liberarse es todo el sentido del compromiso histórico. Ya la antropología sugiere que la “praxis”, si es humana y humanizadora, es “práctica de la libertad”.

El círculo de cultura, en el método Paulo Freire, revive la vida en profundidad crítica. La conciencia emerge del mundo vivido, lo objetiva, lo problematiza, lo comprende como proyecto humano. En diálogo circular, intersubjetivándose más y más, va asumiendo críticamente el dinamismo de su subjetividad creadora. Todos juntos, en círculo, y en colaboración, reelaboran el mundo, y al reconstruirlo, perciben que, aunque construido también por ellos, ese mundo no es verdaderamente de ellos y para ellos. Humanizado por ellos, ese mundo los humaniza. Las manos que lo hacen no son las que lo dominan. Destinado a liberarlos como sujetos, los esclaviza como objetos.

Reflexivamente, retoman el movimiento de la conciencia que los constituye sujetos, desbordando la estrechez de las situaciones vividas; resumen el impulso dialéctico de la totalización histórica. Hechos presentes como objetos en el mundo de la conciencia dominadora, no se daban cuenta de que también eran presencia que hace presente un mundo que no es de nadie, porque originalmente es de todos. Restituida en su amplitud, la conciencia se abre para la “práctica de la libertad”: el proceso de “hominización”, desde sus oscuras profundidades, va adquiriendo la traslucidez de un proyecto de humanización. No es crecimiento, es historia: áspero esfuerzo de superación dialéctica de las contradicciones que entretejen el drama existencial de la finitud humana. El Método de Concienciación de Paulo Freire rehace críticamente ese proceso dialéctico de historización. Como todo buen método pedagógico, no pretende ser un método de enseñanza sino de aprendizaje; con él, el hombre no crea su posibilidad de ser libre sino aprende a hacerla efectiva y a ejercerla. La pedagogía acepta la sugerencia de la antropología: se impone pensar y vivir “la educación como práctica de la libertad”.

   No fue por casualidad que este método de concienciación se haya originado como método de alfabetización. La cultura letrada no es una invención caprichosa del espíritu; surge en el momento de la cultura, como reflexión de si misma, consigue decirse a sí misma, de manera definida, clara y permanente. La cultura marca la aparición del hombre en el largo proceso de la evolución cósmica. La esencia humana cobra existencia autodescubriéndose como historia. Pero esa conciencia histórica, al objetivarse, se sorprende reflexivamente a sí misma, pasa a decirse, a tornarse conciencia historiadora; y el hombre es conducido a escribir su historia. Alfabetizarse es aprender a leer esa palabra escrita en que la cultura se dice, y diciéndose críticamente, deja de ser repetición intemporal de lo que pasó, para temporalizarse, para concienciar su temporalidad constituyente, que es anuncio y promesa de lo que ha de venir. El destino, críticamente, se recupera como proyecto.

En este sentido, alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra, creadora de cultura. La cultura de las letras tiñe de conciencia la cultura; la conciencia historiadora automanifiesta a la conciencia su condición esencial de conciencia histórica. Enseñar a leer las palabras dichas y dictadas es una forma de mistificar las conciencias, despersonalizándolas en la repetición —es la técnica de la propaganda masificadora. Aprender a decir su palabra es toda la pedagogía, y también toda la antropología.

La “hominización” se opera en el momento en que la conciencia gana la dimensión de la trascendentalidad. En ese instante, liberada del medio envolvente, se despega de él, lo enfrenta, en un comportamiento que la constituye como conciencia del mundo. En ese comportamiento, las cosas son objetivadas, esto es, significadas y expresadas —el hombre las dice. La palabra instaura el mundo del hombre La palabra, como comportamiento humano, significante del mundo, no sólo designa a las cosas, las transforma; no es sólo pensamiento, es “praxis”. Así considerada, la semántica es existencia y la palabra viva se plenifica en el trabajo.

Expresarse, expresando el mundo, implica comunicarse. A partir de la intersubjetividad originaria, podríamos decir que la palabra, más que instrumento, es origen de la comunicación. La palabra es esencialmente diálogo. En esta línea de entendimiento, la expresión del mundo se consustancia en elaboración del mundo y la comunicación en colaboración. Y el hombre sólo se expresa convenientemente cuando colabora con todos en la construcción del mundo común; sólo se humaniza en el proceso dialógico de la humanización del mundo. La palabra, por ser lugar de encuentro y de reconocimiento de las conciencias, también lo es de reencuentro y de reconocimiento de sí mismo. Se trata de la palabra personal, creadora, pues la palabra repetida es monólogo de las conciencias que perdieron su identidad, aisladas, inmersas en la multitud anónima y sometidas a un destino que les es impuesto y que no son capaces de superar, con la decisión de un proyecto.

    Es verdad: ni la cultura iletrada es la negación del hombre ni la cultura letrada llegó a ser su plenitud. No hay hombre absolutamente inculto: el hombre “se hominiza” expresando y diciendo su mundo. Ahí comienza la historia y la cultura. Más, el primer instante de la palabra es terriblemente perturbador: hace presente el mundo a la conciencia y, al mismo tiempo, lo distancia. El enfrentamiento con el mundo es amenaza y riesgo. El hombre sustituye el envoltorio protector del medio natural por un mundo que lo provoca y desafía. En un comportamiento ambiguo, mientras ensaya el dominio técnico de ese mundo, intenta volver a su seno, sumergirse en él, enredándose en la indistinción entre palabra y cosa. La palabra, primitivamente, es mito.

Dentro del mito, y como condición suya, el “logos” humano va conquistando primacía con la inteligencia de las manos que transforman al mundo. Los comienzos de esa historia aún son mitología: el mito es objetivado por la palabra que lo dice. La narración del mito, entretanto, objetivando el mundo mítico y así entreviendo su contenido racional, acaba por devolver a la conciencia la autonomía de la palabra, distinta de las cosas que ella significa y transforma. En esa ambigüedad con que la conciencia hace su mundo, apartándolo de sí, en el distanciamiento objetivamente que lo hace presente como mundo consciente, la palabra adquiere la autonomía que la hace disponible para ser recreada en la expresión escrita. Aunque no haya sido un producto arbitrario del espíritu inventivo del hombre, la cultura letrada es un epifenómeno de la cultura que, al actualizar su reflexividad virtual, encuentra en la palabra escrita una manera más firme y definida de decirse, esto es, de existenciarse discursivamente en la “praxis” histórica. Podemos concebir la superación de las letras; lo que en todo caso quedará es el sentido profundo que la cultura letrada manifiesta: escribir no es conversar y repetir la palabra dicha, sino decirla con la fuerza reflexiva que a su autonomía le da la fuerza ingénita que la hace instauradora del mundo de la conciencia, creadora de cultura.

Con el método de Paulo Freire, los alfabetizandos parten de algunas pocas palabras, que les sirven para generar su universo vocabular. Pero antes, cobran conciencia del poder creador de esas palabras, pues son ellas quienes gestan su mundo. Son significaciones que se constituyen como historia, de la que los alfabetizandos se perciben sujetos, hasta entonces, tal vez, ignorados por sí mismos, mistificados o masificados por la dominación de las conciencias. Son significaciones que se constituyen en comportamientos suyos; por tanto, significaciones del mundo, pero también suyas. De este modo, al visualizar la palabra escrita, en su ambigua autonomía, ya están conscientes de la dignidad de que ella es portadora. La alfabetización no es un juego de palabras, sino la conciencia reflexiva de la cultura, la reconstrucción crítica del mundo humano, la apertura de nuevos caminos, el proyecto histórico de un mundo común, el coraje de decir su palabra.

La alfabetización, por todo esto, es toda la pedagogía: aprender a leer es aprender a decir su palabra. Y la palabra humana imita a la palabra divina: es creadora.

La palabra se entiende aquí como palabra y acción; no es el término que señala arbitrariamente un pensamiento que, a su vez, discurre separado de la existencia. Es significación producida por la “praxis”, palabra cuya discursividad fluye en la historicidad, palabra viva y dinámica, y no categoría inerte y exánime. Palabra que dice y transforma el mundo.

La palabra viva es diálogo existencial. Expresa y elabora el mundo en comunicación y colaboración. El diálogo auténtico —reconocimiento del otro y reconocimiento de si en el otro— es decisión y compromiso de colaborar en la construcción del mundo común. No hay conciencias vacías; por esto, los hombres no se humanizan sino humanizando el mundo.

En lenguaje directo: los hombres se humanizan, trabajando juntos para hacer del mundo, cada vez más, la mediación de conciencias que cobran existencia común en libertad. A los que construyen juntos el mundo humano compete asumir la responsabilidad de darle dirección. Decir su palabra equivale a asumir conscientemente, como trabajador, la función de su-jeto de su historia, en colaboración con los demás trabajadores: el pueblo.

Al pueblo le cabe decir la palabra de mando en el proceso histórico-cultural. Si la dirección racional de tal proceso ya es política, entonces concienciar es politizar. Y la cultura popular se traduce por política popular; no hay cultura del pueblo sin política del pueblo.

El método de Paulo Freire es, fundamentalmente, un método de cultura popular; da conciencia y politiza. No absorbe lo político en lo pedagógico ni enemista la educación con la política. Las distingue sí, pero en la unidad del mismo movimiento en que el hombre se historiza y busca reencontrarse, esto es, busca ser libre. No tiene la ingenuidad de suponer que la educación, y sólo ella, decidirá los rumbos de la historia, si no tiene, con todo, el coraje suficiente para afirmar que la educación verdadera trae a la conciencia las contradicciones del mundo humano, sean estructurales, supraestructurales o interestructurales, contradicciones que impelen al hombre a ir adelante. Las contradicciones concienciadas no le dan más descanso sino que vuelven insoportable la acomodación. Un método pedagógico de concienciación alcanza las últimas fronteras de lo humano. Y como el hombre siempre las excede, el método también lo acompaña. Es “la educación como práctica de la libertad”.

En un régimen de dominación de conciencias, en que los que más trabajan menos pueden decir su palabra, yen que inmensas multitudes ni siquiera tienen condiciones para trabajar, los dominadores mantienen el monopolio de la palabra, con que mistifican, masifican y dominan. En esa situación, los dominados, para decir su palabra, tienen que luchar para tomarla. Aprender a tomarla de los que la retienen y niegan a los demás, es un difícil pero imprescindible aprendizaje: es “la pedagogía del oprimido”.